Cuando algo no está bien en nuestra vida, llega un momento en que el cuerpo se revela, nuestra mente necesita entender y las emociones se bloquean o por el contrario se desbordan sin control. Algo necesita ser liberado y es muy probable que todavía no identifiques como.
Si estás concediendo todo tu tiempo y energía a tu entorno, incluyendo familia, casa y trabajo es muy probable que te estés consumiendo. Entender que mereces cuidarte y regresar a ti, es prioridad. ¿Qué es eso que necesita ser escuchado y atendido?
Busca un lugar dónde puedas tener unos minutos para ti, a ser posible tranquilo donde te sientas bien y te genere un estado de calma. Sería importante que puedas acudir ahí unos minutos al día, puede ser en casa o en una silla en el trabajo en tu momento de descanso.
Haz tres respiraciones profundas inhalando y exhalando por la nariz y pon las manos en tu corazón. Simplemente dedícate a sentir, a habitar tu cuerpo y reencontrarte. Será una toma de contacto que prepara al cuerpo, mente y emociones a comenzar a hablar.
Parar nos agita por dentro y después todo se ordena. Lo vemos todo más claro y ahí es cuando comenzamos a ver aquello que antes no veíamos. Eso que no está bien y quiere ser escuchado. Hasta que le pongas nombre, hasta que sepas qué hacer.
Si quieres profundizar en ello la meditación puede ayudarte, en otros post explicaré detalles interesantes y si quieres aprender a meditar podemos hacer una sesión de inicio.
Recuerda siempre priorizarte y cuidar tu bienestar, cómo te sientes, es importante.


